Universidad de Magallanes >

Centro de Investigación GAIA Antártica


Investigación – Docencia – Vinculación con el Medio

04 de junio del 2021

La Antártica era menos fría en la última edad de hielo de lo que se pensaba

La Antártica, que es el lugar más frío actualmente en la Tierra, no fue tan gélida como se pensaba durante la última edad de hielo, esto es, hace unos 20.000 años.

Así lo señala un equipo internacional de científicos pertenecientes a instituciones de Corea del Sur, Dinamarca, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido, Rusia y Suiza, en un estudio publicado este jueves en la revista ‘Science’.

Durante décadas, los científicos sugirieron que las temperaturas de la Antártica en la última edad de hielo eran de media unos 9ºC más frías que las actuales.

Sin embargo, el nuevo estudio indica que partes del continente eran 10ºC más fríos que las actuales, pero la Antártica Oriental tenía entre 4ºC y 5ºC más que ahora, lo que supone aproximadamente la mitad del frío que se creía anteriormente.

“Ésta es la primera respuesta concluyente y consistente que tenemos para toda la Antártida”, apunta el especialista en cambio climático Christo Buizert, de la Universidad Estatal de Oregón (Estados Unidos), quien agrega: “El hallazgo sorprendente es que la cantidad de enfriamiento es muy diferente dependiendo de dónde te encuentres en la Antártida. Este patrón de enfriamiento probablemente se deba a los cambios en la elevación de la capa de hielo que ocurrieron entre la edad de hielo y hoy”.

Comprender la temperatura del planeta durante la última edad de hielo es fundamental para entender la transición de un clima frío a uno cálido y para modelar lo que podría ocurrir a medida que el planeta se calienta por el actual cambio climático, según Ed Brook, paleoclimatólogo de la Universidad Estatal de Oregón.

“La Antártida es particularmente importante en el sistema climático”, indica Brook, que agrega: “Usamos modelos climáticos para predecir el futuro y esos modelos climáticos tienen que corregir todo tipo de cosas. Una forma de probar estos modelos es asegurarnos de que tenemos el pasado correcto”.

La última edad de hielo representa un experimento natural para comprender la sensibilidad del planeta a los cambios en los gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono, según los investigadores. Las muestras de núcleos tomadas del hielo que se ha acumulado durante cientos de miles de años ayudan a contar esa historia.

INVESTIGACIONES PASADAS

Los investigadores en el pasado utilizaron isótopos de agua contenidos en las capas de hielo, que esencialmente actúan como un termómetro, para reconstruir las temperaturas de la última edad de hielo. En Groenlandia, esos cambios de isótopos se pueden calibrar con otros métodos para garantizar su precisión. Pero los investigadores no habían podido calibrar el termómetro de isótopos de agua para la mayor parte de la Antártida.

“Es como si tuviéramos un termómetro, pero no pudiéramos leer la escala”, explica Buizert, que subraya: “Uno de los lugares donde no tuvimos calibración es la Antártida Oriental, donde se han perforado los registros continuos más antiguos de núcleos de hielo, lo que la convierte en un lugar crítico para comprender la historia climática”.

En el nuevo estudio, los investigadores utilizaron dos métodos para reconstruir las temperaturas antiguas utilizando núcleos de hielo de siete lugares en toda la Antártida: cinco de la Antártida Oriental y dos de la Antártida Occidental.

El método de termometría de perforación mide las temperaturas en todo el espesor de una capa de hielo. La capa de hielo antártica es tan gruesa que guarda un recuerdo de temperaturas anteriores y más frías de la edad de hielo que se pueden medir y reconstruir, según T.J. Fudge, profesor asistente en Ciencias de la Tierra y el Espacio en la Universidad de Washington (Estados Unidos).

El segundo método examina las propiedades de la capa de nieve a medida que se acumula y se transforma en hielo con el tiempo. En la Antártida Oriental, esa capa de nieve puede oscilar entre los 50 y los 120 metros de espesor y se ha compactado a lo largo de miles de años en un proceso muy sensible a los cambios de temperatura.

Los investigadores encontraron que ambos métodos produjeron reconstrucciones de temperatura similares, lo que les dio confianza en los resultados.

También encontraron que la cantidad de enfriamiento de la edad de hielo está relacionada con la forma de la capa de hielo. Durante la última edad de hielo, parte de la capa de hielo antártica se hizo más delgada a medida que la cantidad de nevadas disminuía, según Buizert.

Eso reduce la elevación de la superficie y el enfriamiento en esas áreas fue de 4ºC a 5ºC. En lugares donde la capa de hielo era mucho más gruesa durante la edad de hielo, las temperaturas se enfriaron en más de 10ºC.

Fuente : SIGLO XXI

25 de mayo del 2021

NODO Ciencia Austral avanza en etapa de diagnóstico e identificación de actores claves

En el marco del proyecto “Nodo Macrozona Austral para la aceleración del impacto territorial de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación- CTCI”, se convocó al Comité de Coordinación Macro zonal (CCM), conformado por representantes de entidades públicas y privadas del territorio, para identificar actores claves del ecosistema presentes en las regiones de Aysén y Magallanes.

Esta iniciativa, que contempla una etapa inicial de diagnóstico, desarrollará instancias de participación ampliada para realizar levantamiento de información que permita reconocer temáticas de interés del entorno, buscando formular colaborativamente una hoja de ruta que impulse el desarrollo territorial de la macrozona.

En esta segunda sesión, Juan Carlos Aravena, director del proyecto, presentó los principales avances de la ejecución, donde destacó que “este es un organismo de gobernanza que estará funcionando durante los dos años que dura el proyecto, el cual es completamente dinámico, y desde aquí se expanda y cumpla con el objetivo de ser altamente articulador y participativo de tal forma que los productos obtenidos sean el resultado del trabajo de las dos regiones, para ello es importante elaborar esta red y generar un diagnóstico del estado de la CTCI colaborativamente, así tener una buena línea de base para elaborar esta hoja de ruta”.

En la misma línea, agregó que “se han generado vínculos mediante solicitud de información a entidades que generan conocimiento y que se encuentran instaladas en la macrozona, respecto a estudios, proyectos, políticas públicas e investigaciones que se han desarrollado en los últimos 10 años en el territorio”.

Por su parte, José Velásquez, Jefe del Departamento de Planificación del Gobierno Regional de Magallanes y de la Antártica de Chile, destacó que “tenemos cosas en común con nuestra región de Aysén, partiendo por el campo de Hielo Sur, que creo es algo muy importante y no solo del punto de vista de la ciencia, sino también desde el punto de vista estratégico de nuestro país. Por lo tanto, allí tenemos y podemos compartir esfuerzos para efectivamente desarrollar algunas cosas que hoy día no se están haciendo y que podrían, de una u otra manera, acrecentar la presencia por una parte de la Universidad de Magallanes y también de la Universidad de Aysén, que obviamente jugarían un rol muy importante en lo que es la parte de investigación”.

Es importante mencionar que este proyecto financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), es ejecutado por la Universidad de Magallanes, Universidad de Aysén, Centro de Investigación en Ecosistemas de la Patagonia e Instituto Antártico Chileno; y busca identificar brechas que limitan el desarrollo científico-tecnológico, establecer prioridades y proponer una estrategia con el fin de robustecer el ecosistema de CTCI de las regiones de Aysén y Magallanes y de la Antártica Chilena. En esa línea, diferentes actores clave del ecosistema de ciencia y tecnología del ámbito público y privado, con equilibrio territorial, serán invitados a participar activamente, para aportar ideas y colaborar en la definición de prioridades de la macrozona.

Fuente : Comunicaciones INACH

26 de marzo del 2024

El Magíster y Doctorado Antártico que imparte CIGA, fue destacado en Feria Internacional

El pasado 12 de mayo, se realizó la II Feria Virtual “Estudiar en Chile: Postgrados y Educación Continua”, evento de alcance internacional impulsado por la red Learn Chile, que permitió que 23 universidades del país dieran a conocer su oferta de postgrado y formación continua a estudiantes latinoamericanos, con más de 2.000 cursos, diplomados, magísteres y doctorados online, híbridos y presenciales.

El stand de la Universidad de Magallanes, estuvo encabezado por la Dirección de Relaciones Internacionales con apoyo de la Dirección de Postgrado, y durante la jornada, lo visitaron 257 estudiantes, la mayoría de ellos, consultando, principalmente, por los programas: Magíster en Psicobiología del Desarrollo Humano, Magíster en Ciencias mención Glaciología y Doctorado en Ciencias Antárticas y Subantárticas.

De total, hubo 71 visitantes de Perú, 54 de Chile, 37 de Ecuador y 36 de Bolivia, proviniendo el resto de países como Colombia, México, Brasil, Cuba y Costa Rica. La edad promedio de quienes consultaron, en tanto, está entre los 20 y 30 años.

La Feria Estudiar en Chile tendrá una nueva versión el segundo semestre de este año. La información se publicará en las redes sociales de Learn Chile, que puedes seguir para más novedades.

Fuente : Comunicaciones UMAG

10 de mayo del 2021

El océano Antártico, lejano y vulnerable

Las fichas comienzan a moverse y lo que está en juego es la protección de la marina más grande de la Tierra, en el océano Antártico o Austral, una extensión de más de tres millones de kilómetros cuadrados que incluiría el mar de Weddell, una amplia área de la Antártida Oriental y, más improbable pero no imposible, la península antártica. Conseguirlo o no es una decisión que debe tomar la comunidad internacional sobre un mar que es de todos y no es de nadie. El problema es que debe hacerse por unanimidad, y no es fácil. De hecho, el asunto lleva encallado desde 2012 para la zona más extensa propuesta (Antártida Oriental) por intereses que poco tienen que ver con su protección y mucho con la economía y la geopolítica. En 2020 la decisión, en una reunión que presidía España y que fue virtual, volvió a aplazarse para este 2021. ¿Cambiarán las posiciones de los reticentes?

La necesidad de proteger un océano tan lejano no es baladí. El océano Antártico es hoy uno de esos pocos espacios del planeta que prácticamente se han librado de la acción humana, con un equilibrio tan frágil como vulnerable que se está rompiendo tanto por acciones indirectas —cambio climático, contaminación…— como directas: la explotación pesquera en un contexto de crisis. Ningún informe científico duda de la necesidad de tomar medidas ya para no quedarnos sin ecosistemas únicos para siempre y se hace con una urgencia que apremia a medida que pasa el tiempo.

Esta apuesta por crear nuevas áreas protegidas debe salir de la Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCAMLR), que volverá a reunirse en octubre próximo. ¿Problema? Que de los 25 países miembros, además de la Unión Europea, todos están a favor menos dos: Rusia y China. Y de momento no ha habido forma de cambiar su criterio.

En este escenario, la UE convocó el pasado día 28 de abril un encuentro ministerial virtual e informal al que acudieron 15 de los países de CCAMLR en tres continentes (no estaban los reticentes) para dar impulso al compromiso con esos tres millones de kilómetros cuadrados oceánicos. Podrían ser incluso más (cuatro millones) si se suma la última propuesta de Chile y Argentina de añadir la península antártica, la zona del continente más amenazada por el aumento de las temperaturas, pero también por la pesca, actividad que allí se remonta a más de un siglo.

Hoy entre lo más deseado destaca el krill, ese crustáceo forma parte de la cadena trófica de la vida antártica y está amenazado por el cambio climático y capturas en zonas muy vulnerables, después de que se haya puesto de moda y su demanda sea creciente.

En el último encuentro ministerial, que ha buscado iniciar movimientos para cambiar la bloqueada situación, la vicepresidenta española Teresa Ribera propuso celebrar en España un encuentro previo a la 40ª reunión oficial de la CCAMLR, en otoño, aprovechando que este año se celebran los 30 años del Protocolo de Madrid sobre protección ambiental antártica. “España —dijo la ministra— apoya de manera incondicional la urgente extensión de la red de Áreas Marina Protegidas, crucial para aumentar la resiliencia del Océano Austral a los efectos del cambio climático y asegurarnos de que los valiosos ecosistemas antárticos y actividades como el turismo y la pesca queden debidamente regulados para garantizar la preservación de los ecosistemas antárticos”.

En la misma línea se manifestaron los demás convocados por el comisario de Medio Ambiente, Océanos y Pesca de la UE, Virginijus Sinkevicius, convencidos todos de que deben redoblarse los esfuerzos diplomáticos  si realmente se quiere que el 2021 sea decisivo. Así lo reafirman en su declaración final: un compromiso firme para que tanto la Antártida Oriental como el mar de Weddell dejen de ser zona comercial. Y recuerdan que era compromiso de la CCAMLR proteger áreas que representan toda la biodiversidad antártica”, aunque en sus 40 años de historia solo se ha conseguido ese estatus para el mar de Ross y las islas Orcadas del Sur. Ahora, reconocen “la necesidad de tomar medidas urgentes y decisivas”. El cambio más notorio por su clara defensa de la protección del Antártico fue el que representó John Kerry, el enviado especial para el Clima nombrado por el presidente Biden, como representante de su país.

Para conseguirlo, se mencionó la necesidad de implicar a la sociedad y así aumentar la presión internacional sobre los dos Estados que se oponen. “Es importante utilizar todas las vías a nuestro alcance, institucionales, económicas, y movilizar también a la opinión pública mundial desde una posición creativa, constructiva e inclusiva”, destacaba la ministra española.

La realidad es que hasta ahora el veto a las nuevas áreas protegidas no ha cambiado por peticiones de la ciencia, ni de ONG ambientalistas internacionales, ni de políticos. Es más, ni la UE ni EE UU pasan el mejor momento de sus relaciones con el Gobierno ruso y hay noticias rusas sobre que Putin quiere aumentar su papel en la Antártida porque cree que las potencias de occidente tienen “ventajas injustas” en un lugar donde se pueden extraer recursos naturales. Y recuerdan siempre que los rusos llegaron allí hace ya 200 años. Poco antes de la última reunión de CCAMLR, a finales de 2020, un diplomático ruso acusó a la comisión de estar politizada porque se había denunciado a un barco de su país por sobrepesca en la zona ya protegida del mar de Ross.

Tampoco es que las relaciones con China estén en un punto que permita presionar a su Gobierno –dada la dependencia que tiene el resto del mundo de sus suministros, sean mascarillas o microchips para vehículos– y nada apunta a que, de momento, le interese proteger este océano del sur. De hecho, hace ahora un año China botaba con apoyo gubernamental el buque más grande del mundo destinado a la pesca de krill antártico (el Shen Lan, 120 metros de largo por 20 de ancho). Y es capaz de pescar 50.000 toneladas al año del crustáceo, según SeeFood. Proteger más áreas, reduciría el procesamiento del krill que alientan oficialmente con entusiasmo.

Otra cuestión es el funcionamiento de la propia CCMALR, que comenzó a funcionar en 1982 con el objetivo de limitar la pesca en este lugar. El hecho ya mencionado de que todo se decida por consenso y, por tanto, que un solo país pueda imponer el veto a una decisión cualquiera, hace que resulte complicado sacar adelante las propuestas.

Algunos analistas internacionales apuntan que la CCMALR tiene una “crisis de identidad”  porque, si bien se habla de “conservación” en su mandato, al final de lo que se trata es de pesca y cada cual arrima el ascua a su sardina. De hecho, en 2008 se formó un grupo de trabajo que recomendó cambiar un artículo de sus estatutos sobre la resolución de disputas e incluir “la interpretación y aplicación de medidas de conservación” como asunto a llevar a la Corte Penal Internacional si no hay acuerdo entre las partes. Pero no se ha incluido. Otra cosa es que se tomen medidas de presión y sanción ajenas a la CCMALR para quienes vulneran sus acuerdos… La cuestión es: ¿Interesa tanto proteger la Antártida como para enfrentarse a dos potencias como China y Rusia? Y hay que recordar lo que pasó con el buque ruso Palmer, el buque que fue acusado de pescar en zona protegida por Nueva Zelanda. Rusia lo negó y el Palmer ha seguido faenando. Es más, el representante ruso decía que era “un ataque intencionado “a su país por negarse a permitir más áreas protegidas.

Así las cosas, las fichas se mueven, pero el juego puede ser largo. La buena noticia es que la inmensa mayoría de los países está a favor de preservar ese mar lejano y vulnerable, un océano de hielos que tendría así el área marina protegida más grande del planeta.

Fuente : El Pais

10 de mayo del 2021

INACH convoca al Décimo Congreso de Investigaciones Antárticas

Investigadores e investigadoras, estudiantes, divulgadores(as) científicos(as) y público en general, todos conectados y conectadas con la Antártica, nos complace convocar entre el 4 y 8 de octubre para juntos celebrar otra fiesta de la ciencia polar.

En este año tan especial, el  encuentro se realizará en un formato on-line con conferencias, simposios, sesiones libres y pósteres, distribuidos en diferentes horarios durante esa semana.

Bajo el lema “En línea con la Antártica”, esta nueva versión del Congreso Chileno de Investigaciones Antárticas será organizado por el Programa de Ciencia Antártica y Subantártica de la Universidad de Concepción (PCAS), el Instituto Antártico Chileno (INACH) y el Comité Nacional de Investigación Antárticas (CNIA), representante de SCAR en Chile. Si bien extrañaremos los cafés y las entretenidas conversaciones, no nos faltará entusiasmo y colaboración a la hora de mostrar nuestro quehacer en torno al Continente Blanco.

Mas informaciones en el siguiente Link : https://www.inach.cl/xcongresoantartico/

10 de mayo del 2021

Su interés por los insectos ya la tiene publicando en importante revista científica internacional

Desde que era niña, a Catalina Vargas le llamaron la atención los insectos, a diferencia de muchos que arrancan o comienzan a gritar apenas ven un bicho, ella sentía curiosidad por estos pequeños seres, siempre menospreciados, pero fundamentales para mantener el equilibrio de la vida en el planeta. Tanto fue su interés, que mientras estudiaba en el Liceo María Auxiliadora, a través de su profesora Hilda Carrera, comenzó a visitar el Laboratorio de Entomología de la Universidad de Magallanes. Y ese proceso la tiene ahora como estudiante de Biología Marina de la Umag y publicando su primer paper científico a nivel internacional

“En tercero medio comencé a ir al laboratorio por interés propio. Con mi profe de Biología, yo llegaba de vacaciones con fotografías de insectos y ella me decía que existía esta rama de la ciencia y se me abrió un mundo. De ahí tomé contacto con los profesores Eduardo Faúndez y Mariom Carvajal, con quienes trabajo en el laboratorio del Instituto de la Patagonia”, recordó, al tiempo que agradeció la disposición que ambos tuvieron para integrarla.

Una vez egresada de enseñanza media, entró a estudiar a la Universidad de Concepción, pero diversos factores la llevaron a finalmente, ingresar a Biología Marina en la Umag, descubriendo otro mundo fascinante, el de los insectos marinos. Actualmente va en segundo año de la carrera. “De a poco me voy encantando con la carrera, en la parte marítima y ojalá pudiera después conectar las cosas y estudiar insectos marinos, que es algo que se ve muy poco”, apuntó.

Respecto de la investigación que lideró, junto a los investigadores de la Umag, y que pudo publicar en este paper de la revista española Graellsia, Catalina Vargas indicó que se trató sobre la presencia, en Isla de Pascua, de un ejemplar de chinche (Melanaethus spinolae) de la familia Cydnidae Hemiptera: Heteroptera.

“El modo de trabajar del laboratorio es que hay personas que se dedican a colectar insectos y muchos descubrimientos se hacen por material que la gente dona. Alguien encuentra un insecto, lo envía al profesor para que lo identifique. Este insecto llegó en una de esas muestras de un coleccionista de Isla de Pascua, que encontró dos ejemplares de este insecto, flotando en una piscina. Lo enviaron y como el profesor lleva muchos años en el área, al verlo se detecta la familia del insecto (se busca bibliografía relacionada, y según todos los documentos que se revisaron, se trataría del primer ejemplar de esta familia de insectos en Isla de Pascua. Es muy extraño que pueda llegar naturalmente hasta allá, entonces se plantea que debió llegar por turismo”, planteó.

El profesor Faúndez se encargó de enviar el paper, que también participó en el Congreso Internacional de la Sociedad Entomológica de Estados Unidos, que se envió en noviembre de 2019, y ese mismo año se envió a la revista española, que lo publicó recientemente. El académico valoró el interés que Catalina Vargas ha mostrado por este mundo: “Es muy importante y parte de mi filosofía motivar a los alumnos a publicar tempranamente, siento que les ayuda de gran manera a motivarse y entender un poco mejor lo que están estudiando y como finalmente pueden aplicar lo que van aprendiendo en distintas asignaturas. En el caso de Catalina para nosotros como laboratorio ha sido muy motivante tenerla, ya que es muy entusiasta y ha demostrado mucha pasión, disciplina y gran capacidad para trabajar, lo cual facilita mucho las cosas”.

Fuente: La Prensa Austral

04 de mayo del 2021

MES DEL MAR

Chile es Mar y en Mayo….más que nunca…!!!

04 de mayo del 2021

El Deshielo impensado de las zonas polares

El ártico y la Antártica nos dan señales de la aceleración de la emergencia climática. En el norte, la desaparición de glaciares y mares congelados retroalimenta el calentamiento de aire y océanos. En el sur, el deshielo está implicado en la subida del nivel del mar más de lo esperado.

En concreto, porque la Antártica está ‘rebotando’. El aumento global del nivel del mar asociado con el posible colapso de la capa de hielo de la Antártica occidental ha sido significativamente subestimado. Es lo que piensa un equipo de la Universidad de Harvard.

El informe, publicado en Science Advances, presenta nuevos cálculos sobre el denominado mecanismo de expulsión de agua. Esto ocurre cuando el lecho de roca sólido sobre el que se asienta la capa de hielo de la Antártica occidental rebota a medida que el hielo se derrite.

Ese lecho rocoso se encuentra por debajo del nivel del mar, por lo que cuando se eleva con el deshielo, empuja el agua del área circundante al océano, lo que se suma al aumento global del nivel del mar.

3,2 metros de subida del nivel del mar

“La magnitud del efecto nos sorprendió”, señala Linda Pan, codirectora del estudio junto a Evelyn Powell. “Estudios anteriores que habían considerado el mecanismo lo descartaron como intrascendente”.

No es sólo que se vierta más agua de hielo derretido, es que la tierra antártica se eleva al deshacerse del peso, haciendo subir el nivel del mar.

“Si la capa de hielo de la Antártica occidental colapsara, la estimación más citada del aumento medio global del nivel del mar resultante sería de 3,2 metros”, apunta Powell. “Lo que hemos demostrado es que el mecanismo de expulsión de agua agregará un metro adicional, o un 30 % al total”.

Es decir, lo contrario al efecto Arquímedes de la bañera. Si al sumergirnos, desalojamos agua, correspondiente a nuestro volumen, lo que ocurre aquí es que al quitar el peso del hielo se ‘achica la bañera’, desplazando hacia arriba esa cantidad de agua.

Pero esta no es solo una historia sobre el impacto que se sentirá en cientos de años. Una de las simulaciones realizadas por Pan y Powell indicó que para finales de este siglo el aumento global del nivel del mar causado por el deshielo de la Antártica occidental aumentaría un 20 % sólo por el mecanismo de expulsión de agua.

Récord de derretimiento glaciar

En el hemisferio norte la cosa no es mejor. Los glaciares del mundo se están derritiendo a un ritmo récord por el calentamiento global, ya que han perdido una media de 267.000 millones de toneladas de hielo al año desde 2000

Según un estudio publicado en la revista Nature por un equipo del Laboratorio de Estudios de Geofísica Espacial y Oceanografía, del Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CNRS) francés, el proceso se está acelerando.

Comprobaron que la reducción de los glaciares pasó de de 227.000 millones de toneladas de hielo perdidas anualmente entre 2000 y 2004, a 298.000 entre 2015 y 2019.

Está ocurriendo en casi todas partes, pero los glaciares que más rápido se derriten desde el año 2000 se encuentran en los Alpes, Islandia y Alaska. Sólo se salvan de la aceleración del deshielo en la última década los de Groenladia o Escadinavia.

Sin embargo, en la isla groenlandesa la situación se está volviendo crítica por picos puntuales de deshielo durante las olas de calor de verano, que están tendiendo a convertirla en un paraje cada vez más verde –como antes, pero mucho más rápido–.

Bello y peligroso, puesto que de su blancura y de la del resto de glaciares y hielos depende el efecto albedo. Es decir, que la luz y radiación solar rebote parcialmente hacia el espacio, procurando un cierto enfriamiento de la Tierra.

La emisión de gases de efecto invernadero se relaciona con estos derretimientos acelerados. Además del CO2 producido por la quema de combustibles fósiles para producir energía o movernos, el metano preocupa especialmente.

Su origen natural está en ciénagas y los humanos lo emitimos a través de la industria agropecuaria masiva. El propio deshielo contribuye a que aumenten las emisiones de metano. Al derretirse el permafrost, se libera metano atrapado por el planeta (plantas) en el pasado.

Ha ocurrido otras veces en la historia de la Tierra, como pone de manifiesto este estudio, publicado el 29 de abril. Pero nunca tan rápido.

Fuente : Mario Viciosa/ Planeta Finito

03 de mayo del 2021

La Ley Antártica y el gobierno del Territorio Chileno Antártico

A pesar de la copiosa normativa chilena antártica (del orden de las 300 regulaciones legales y reglamentarias entre 1843 y el presente), hasta la publicación y entrada en vigor de la Ley Antártica (Ley 21.255-2020), existían solo dos normas domésticas de alcance general. La primera era la Ley 11.846 (1955), de sólo tres breves artículos, y que en lo sustantivo dispone que “corresponderá al Intendente de Magallanes [en el antiguo sistema de provincias entonces existente], dentro de sus atribuciones legales, el conocimiento y resolución de todos los asuntos administrativos referentes a la Antártica Chilena”. A fin de desarrollar lo anterior se dispuso que el Presidente de la República dictara un estatuto especial. Esta es la segunda de aquellas normas, el Decreto Supremo 298 (1956), del Ministerio de Relaciones Exteriores, Estatuto del Territorio Chileno Antártico.

El Estatuto de 1956, en un total de 17 artículos más uno transitorio, trata básicamente de la administración y gobierno interior del Territorio Chileno Antártico. Aborda al respecto una serie de materias, tales como quién asesoraría al Intendente en el ejercicio de sus atribuciones; los procedimientos relativos a las resoluciones que adopte sobre estos temas; quién representará al Intendente en la Antártica; qué atribuciones tendrá tal representante (levantar actas para efectos del Registro Civil o autorizar testamentos, por ejemplo); la constitución de agencias postales; el control de la pesca y caza, el otorgar autorizaciones para ello, así como las sanciones frente a su incumplimiento; la inversión de los recursos obtenidos de los impuestos o multas relacionados a tales actividades extractivas; las concesiones de terrenos en la Antártica; la jurisdicción marítima o aérea en la Antártica, así como la jurisdicción civil, penal y militar; y las funciones de supervigilancia y superior coordinación que corresponden al Ministerio de Relaciones Exteriores en relación a toda la actividad antártica de Chile.

Cuando el año 2011 se iniciaron los trabajos definitivos para elaborar la nueva Ley Antártica, uno de los objetivos tenidos a la vista era, precisamente, actualizar estas disposiciones y armonizarlas con los compromisos internacionales adquiridos a partir de 1959 y consagrados en el Tratado Antártico y las convenciones y normas que lo complementan. Incluso, más que promulgar una “nueva” ley, lo que se propuso en el Anteproyecto del 2013 fue simplemente modificar la Ley 11.846 (1955) de modo que, sin cambiar ni su número ni su año, se le dotara de un contenido moderno y actualizado.

A primera vista, el solo modificar una norma existente sobre materias antárticas puede resultar menos llamativo que promulgar una nueva ley, y con mayor razón si por su contenido ella significaba un hito tan relevante como en este caso. Sin embargo, lo que se buscaba al revalorizar esa norma legal sobre gobierno del Territorio Chileno Antártico de 1955 era reforzar un importante argumento histórico-jurídico y geopolítico sobre la posición chilena en la Antártica. En efecto, al tenor del artículo IV.2 del Tratado Antártico, y al menos mientras dicho tratado esté en vigor, solo los actos anteriores a 1959/1961 tienen la virtualidad de servir de fundamento de derechos soberanos en la Antártica. Por lo mismo, el hecho de que Chile cuente con una ley –“una manifestación de la voluntad soberna”, en palabras del artículo 1º del Código Civil– dictada en 1955 y desarrollada reglamentariamente al año siguiente, que regula en detalle como Chile ejerce el gobierno de su territorio antártico, es algo que posee un gran significado. La solución finalmente adoptada fue distinta a la propuesta el año 2013, como a continuación se explica.

Sin perjuicio de ello, debe tenerse muy presente que el Decreto Supremo 1.747 del Ministerio de Relaciones Exteriores (1940/1955), que delimitó el Territorio Chileno Antártico, junto a la Ley 11.846 (1955) y el Decreto Supremo 298 del Ministerio de Relaciones Exteriores (1956), que disponen sobre su gobierno, constituyen la parte esencial del patrimonio histórico-jurídico antártico chileno, siendo normas que deben ser permanentemente revalorizadas y mantenidas en toda su fuerza jurídica y política.

El Anteproyecto de Ley del 2013 contenía un Título III (artículos 15-20) que se refería con algún grado de detalle al gobierno y administración interior del Territorio Chileno Antártico, actualizando las disposiciones de 1955/1956 y creando una institucionalidad para una adecuada administración de los espacios polares sometidos a la soberanía nacional. Sin embargo, por razones en las que no viene al caso profundizar en este momento, dicho capítulo, así como numerosas otras normas contenidas en el Anteproyecto, no fue en definitiva considerado en el Proyecto de Ley que se ingresó al Congreso en marzo del 2014. Por el contrario, en este se omitió cualquier consideración al gobierno y administración del Territorio Chileno Antártico y, por ende, a las autoridades de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena. Ello fue, de hecho, objeto de múltiples críticas durante la tramitación del proyecto de ley en la Cámara de Diputados (2014-2019).

Cuando a mediados del 2018 el Poder Ejecutivo decidió impulsar tal tramitación y darle un avance más decidido, me correspondió plantear la posibilidad de ingresar una indicación sustitutiva que, entre otros, repusiera las normas de gobierno antártico sobre la base del Anteproyecto del 2013. Sin embargo, en definitiva, sólo hubo apoyo político para hacer modificaciones parciales y acotadas al texto ingresado el 2014. Ellas, que sin embargo fueron sustantivas y mejoraron notablemente el texto en discusión, se materializaron principalmente a través de cuatro indicaciones presentadas por el Presidente de la República, dos en la Cámara y dos en el Senado, además de los aportes de algunos diputados y senadores. Se lograron reponer varios temas de importancia, en un trabajo con diversos ministerios y con los asesores parlamentarios, pero hubo muchas materias que no se modificaron o solo de manera menor.

De hecho, salvo en cuanto reiterar y actualizar en lo referido a los espacios marítimos la delimitación del Territorio Chileno Antártico (artículo 2º), y especificar las competencias del Delegado Presidencial y del Gobierno Regional (Título III, artículos 19 y 20), funciones que en tanto tales autoridades no estén en ejercicio corresponderán al Intendente Regional (artículo tercero transitorio), la Ley Antártica no considera normas sobre gobierno interior de dicho territorio. Si se logró, a última hora, mantener expresamente en vigencia la Ley 11.846 (1955) y el Estatuto del Territorio Chileno Antártico (1956), en todo lo que no contradigan a la actual Ley 21.255 (2020). Aunque aquellas normas estén parcialmente desactualizadas, al menos sí contienen la regulación sobre administración y gobierno de que carece la nueva ley, y por lo mismo la complementan adecuadamente, además de su valor intrínseco al ser una manifestación de la soberanía chilena antártica anterior a 1959/1961.

Las atribuciones del Delegado Presidencial y del Gobierno Regional que contempla la Ley Antártica son una reelaboración específica, y a mayor abundamiento, de las facultades que en términos más amplios le entrega a cada una de estas autoridades la Ley 19.175 (2005, última modificación febrero del 2021), orgánica constitucional sobre Gobierno y Administración Regional. Dada las eventuales superposiciones en sus competencias y la existencia de aspectos que no se sabe bien cómo funcionarán, en razón de las deficiencias en la reciente legislación sobre gobiernos regionales, la Ley Antártica reitera expresamente el mandato de la Ley 18.575, orgánica constitucional de Bases Generales de la Administración del Estado, sobre el deber de actuar coordinadamente con otros órganos de la Administración, propender a la unidad de acción y evitar duplicación o interferencia de funciones. Asimismo, se dispone expresamente que deberán coordinar su acción con el Ministerio de Relaciones Exteriores, y ejercer sus funciones de modo coherente con la Política Antártica Nacional y demás políticas públicas nacionales vigentes.

Entre las atribuciones del Delegado Presidencial Regional de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena en materia antártica, quien actuará bajo las instrucciones del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, se encuentran:

  • Velar por el cumplimiento de la normativa nacional e internacional aplicable en la Antártica;
  • Difundir las disposiciones y medidas de protección al medioambiente antártico;
  • Administrar, según corresponda, los fondos que se destinen a actividades antárticas de gobierno interior;
  • Ejecutar y supervisar aquellas tareas que le disponga el Consejo de Política Antártica;
  • Facilitar la coordinación entre las autoridades de las bases antárticas chilenas;
  • Recibir las denuncias por infracciones a esta ley, a las normas de protección del medioambiente antártico y a la legislación general chilena por hechos acontecidos en la Antártica, sin perjuicio de las atribuciones de las demás autoridades competentes en la materia; y,
  • Toda otra facultad que le encomiende la legislación vigente.

Por su parte, las atribuciones del Gobierno Regional de la Región de Magallanes y de la Antártica Chilena en materia antártica son:

  • Promover la identidad antártica;
  • Decidir la destinación a proyectos específicos a desarrollarse en el Territorio Chileno Antártico, de recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Regional y de los programas de inversión sectorial de asignación regional que contemple anualmente la Ley de Presupuestos;
  • Fomentar y velar por la protección, conservación y mejoramiento del medioambiente en el Territorio Chileno Antártico, con sujeción al Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medioambiente, y a las normas legales y reglamentarias que rijan la materia;
  • Fomentar el turismo en el Territorio Chileno Antártico, resguardando la protección medioambiental y en conformidad a las normas del Sistema del Tratado Antártico;
  • Promover la investigación científica y tecnológica, en concordancia con la Estrategia Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación para el Desarrollo, y de la Política Nacional de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, contempladas en los artículos 18 y 20 de la Ley 21.105, respectivamente;
  • Financiar y difundir actividades culturales en el Territorio Chileno Antártico y en relación con la Antártica; y,
  • Toda otra facultad que le encomiende la legislación vigente.

Si bien los verbos rectores de cada una de estas facultades dan algunas señales al intérprete sobre el ámbito propio de cada una de estas autoridades, es previsible que en su ejecución práctica existan superposiciones. Además, podrían llegar a existir conflictos de competencia con otros organismos, como por ejemplo entre el Gobierno Regional y el Instituto Antártico Chileno (INACH). Es de esperar que ello no ocurra, pero en realidad solo la efectiva aplicación de la ley lo dirá.

También es posible advertir que tales facultades, salvo parcialmente en lo que pudiera ser el facilitar la coordinación entre las autoridades de las bases antárticas chilenas, no se refieren a actuaciones realizadas en la Antártica propiamente tal. Por lo mismo, el que haya permanecido en vigor el Estatuto del Territorio Chileno Antártico (1956) resulta fundamental. Sin embargo, ello obligará a un análisis casuístico que no siempre será sencillo, destinado a determinar con precisión qué partes de él no han sido tácitamente derogadas o requieren ser re-interpretadas conforme a las nuevas normas.

El gobierno y administración del Territorio Chileno Antártico se vincula con otros tres temas que no desarrollaremos aquí pero que es necesario dejar al menos esbozados. El primero de ellos dice relación con la dualidad propia que todo lo antártico posee para Chile, en el sentido de que tales espacios son una parte integrante y esencial del territorio nacional, ejerciéndose a su respecto las facultades soberanas correspondientes, pero, al mismo tiempo, el país ha sido parte de la creación de un régimen de gobernanza internacional al que se somete toda el área al sur de los 60º de latitud sur, y para algunos efectos al sur de la convergencia antártica, a través de los mecanismos contemplados en los instrumentos del Sistema del Tratado Antártico. Esta dualidad nacional/internacional obliga a ejercer el gobierno y administración del Territorio Chileno Antártico con singular sutileza política, ponderación y visión estratégica.

El segundo aspecto vinculado dice relación con que, por una parte, los derechos y garantías constitucionales que la Carta Fundamental chilena asegura a todas las personas poseen plena vigencia en el Territorio Chileno Antártico, pero, por otra, el Estado de Chile se ha comprometido internacionalmente a limitar muchas de aquellas libertades en pro de la protección del medioambiente o de otros objetivos garantizados por el Sistema del Tratado Antártico. Esto debiera dar lugar a una norma constitucional explícita, según he propuesto al menos desde el año 2013 y espero se considere en el nuevo texto constitucional.

Finalmente, la ejecución práctica del gobierno y administración del Territorio Chileno Antártico se vincula con el ejercicio de las facultades de control, fiscalización y sancionatoria, así como del ejercicio jurisdiccional, lo que está tratado en otros títulos de la Ley Antártica y ha sido abordado en anteriores artículos de esta serie.

En conclusión, bajo la égida de la nueva Ley Antártica, el gobierno y administración del Territorio Chileno Antártico se realizará mediante una aplicación combinada de las normas propias de esa ley, de otras leyes de alcance general tal como la Ley Orgánica Constitucional sobre Gobierno y Administración Regional, de la Ley 11.846 (1955), y del Decreto Supremo 298 del Ministerio de Relaciones Exteriores (1956), Estatuto del Territorio Chileno Antártico. Esto obligará a ciertos esfuerzos interpretativos, lo que en realidad ocurre cada vez que se aplica una norma a un caso concreto, pero que en este caso deben además tener en cuenta la singularidad del contexto político-jurídico de la Antártica. Ello no es en absoluto sencillo, e impone la necesidad de que Chile destine a sus mejores juristas, diplomáticos y políticos a atender estas importantes materias.

Fuente :P rof. Luis Valentín Ferrada Walker, Doctor en Derecho por la Universidad de Chile y académico del Departamento de Derecho Internacional de la Facultad de Derecho de la misma institución.

23 de abril del 2021

Chile lideró evento de Paleontología

Entre los días lunes 19 y viernes 23 de abril se desarrolla en Chile la SECAD, reunión internacional de tetrápodos adaptados secundariamente al medio marino. Esta reunión se realiza cada dos años en diferentes países (la última fue en Berlín, Alemania) y está dedicada a exponer los avances en el estudio del registro fósil y de la evolución y ecología de vertebrados marinos (ballenas, delfines, focas, ictiosaurios, aves, etc). Este evento se está realizando en Chile este año y ha congregado a los paleontólogos más importantes del mundo (de 27 países), reuniendo más de 90 trabajos científicos y 4 charlas magistrales dictadas por prestigiosos investigadores de USA y Argentina, incluyendo Dr. Nicholas Pyenson, curador de mamíferos marinos fósiles del Instituto Smithsoniano (en Washington DC, USA), autor de diversos libros y quien cuenta con una amplia historia de colaboración con paleontólogos chilenos.

Entre otras actividades, esta versión del congreso incluyó diversos simposios científicos, así como la primera mesa redonda dedicada a discutir temas de diversidad, equidad e inclusión en las ciencias. Esta mesa fue integrada por destacad@s activistas académicos internacionales, incluyendo un@ de los “Forbes 30 under 30 in Science” de la Revista Forbes.

La reunión empezó el lunes 19 y terminó el reciente viernes 23, con un taller dirigido por un destacado paleontólogo argentino.

Comité organizador

Dra. Carolina S. Gutstein (Red Paleontológica, Universidad de Chile)

Dra. Mónica Buono (IPGP, CCT CONICET-CENPAT, Puerto Madryn, Argentina)

Dra. Judith Pardo-Pérez (Centro de Investigación GAIA-Antártica, Universidad de Magallanes)

Dr. Martín Chávez (Universidad Austral, Valdivia)

Dra. Carolina Loch (Universidad de Otago, Nueva Zelanda)

Dra (c) Ana Valenzuela-Toro (Universidad de California, Estados Unidos)

Camila Márquez (Red Paleontológica, Universidad de Chile)

Dr. Alexander Vargas (Laboratorio de Ontogenia y Filogenia y Red Paleontológica, Universidad de Chile)

Pagina web: https://paleovert.cl/

Video promoción: https://drive.google.com/file/d/1yYSDJ8fy4TTlYMb9uiBKw69pZjAMu66G/view

inicio atrás arriba


Centro de Investigación GAIA Antártica

Domo Antártico • Avenida Bulnes 01855 • Punta Arenas • Chile
Teléfono: +56 61 207180 • Email: patricia.jamett@umag.cl