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Centro de Investigación GAIA Antártica


Investigación – Docencia – Vinculación con el Medio

08 de mayo del 2019

Hacia un Domo Antártico Sustentable

El día lunes 06 de Mayo de 2019, el Centro de Investigación GAIA Antártica ha lanzado un sistema de reciclaje de papel blanco, del tipo que se utiliza típicamente para imprimir. Este emprendimiento ha surgido de la colaboración desde la Dirección por parte del Dr. Juan Carlos Aravena y la investigadora Claudia Mac-lean. El equipamiento asociado consiste simplemente de la instalación de una caja de cartón ubicada en el interior del Domo Antártico.  Entendiendo que en la jerarquía del tratamiento de residuos se plantea la siguiente priorización: 1. Prevención, 2. Reutilización, 3. Reciclaje, 4. Valorización Energética, 5. Eliminación, se ha definido internamente primero prevenir las impresiones y de realizarlo imprimir por ambos lados cada vez que sea posible, segundo reutilizar el papel, para luego como tercera opción disponerlo en la caja de reciclaje. Respecto de la logística asociada, una vez que se encuentre completa la caja, se llevarán los residuos al centro de acopio de la empresa Recipat. Para el transporte del material, voluntarios aportarán para que se vaya de manera rotativa alternando la responsabilidad de llevar los residuos a destino. Esta iniciativa se enmarca dentro de un proyecto más general y ambicioso en cuanto a un Domo Antártico Sustentable, el cual se implementará de manera gradual y progresiva en las instalaciones. Como actividad adicional, se puede mencionar que para el coffee del Diplomado en Asuntos Antárticos, Magaly Vera, coordinadora de docencia del Centro de Investigación GAIA-Antártica ha propuesto que cada alumno/a lleve su propio vaso reutilizable, evitando generar mayor cantidad de residuos. El próximo proyecto a realizarse, gracias a la colaboración con el Departamento en Ingeniería en Construcción mediante el liderazgo de la académica Berta Vivar y la profesora guía Carolina Reyes perteneciente al Departamento de Ingeniería Mecánica, consistirá de un trabajo de tesis de la alumna Evelyn Troncoso que permitirá realizar una evaluación respecto de la factibilidad de certificar el establecimiento con el estándar nacional de edificio verde denominado Certificación Edificio Sustentable (CES). En la Fotografía que encabeza la nota se encuentran: Dr. Juan Carlos Aravena, Director de CIGA, Alumna Tesista Evelyn Troncoso, Profesora Guía del Proyecto Carolina Reyes, Berta Vivar, Coordinadora del Proyecto Claudia Mac-lean y el Profesor Alfredo Soto Coordinador de VcM para CIGA.

07 de mayo del 2019

Centro Antártico Internacional, las interrogantes que deben ser respondidas

La Región de Magallanes y de la Antártica Chilena tiene, como su nombre lo indica, injerencia administrativa sobre el territorio antártico y su capital, Punta Arenas, ha sido señalada como la puerta de entrada al continente blanco.

Además, se ha convenido que esta zona es un laboratorio viviente y que tiene vocación de polo científico internacional.

Pese, a ello y siendo el punto geográfico más cercano a la Antártica, carece de un centro que permita conjugar aspectos patrimoniales, territoriales, científicos, culturales y económicos.

Como tantos otros proyectos aún en carpeta, el contar con un Centro Antártico Internacional sigue siendo un sueño. En el anterior gobierno, pareció que iba a ser alcanzado, cuando se licitó el diseño para el Cai, pero éste se esfumó ante consideraciones relativas a la ubicación escogida, la millonaria inversión requerida y la falta de un modelo de gestión administrativa que asegure que funcionamiento y subsistencia en el tiempo.

Esto ha hecho que el debate se reabra y que sectores ligados a la Universidad de Magallanes vuelvan a la carga respecto del vínculo que debe tener el Cai con la Umag y cuál debe o no debe ser su lazo con el Instituto Antártico Chileno (Inach).

Lautaro Poblete Knudtzon-Trampe ha sido uno de los principales sostenedores de que el Cai debe ser construido en terrenos de la Umag y estar bajo su administración.

Tras realizar un pormenorizado recuento de la historia detrás del Cai, Poblete sostiene que el retraso que ha tenido este proyecto plantea una oportunidad para cuestionarse y responder una serie de preguntas, como cuáles son los estudios realizados para determinar las especificidades de la construcción del edificio en el lugar elegido, en especial aquellos de ingeniería hidráulica que deben garantizar la seguridad de las personas que trabajarán en él, o visitarán sus museos e instalaciones.

También demanda que se responda si se han considerado los costos finales de un edificio situado en el borde costero que, como todo parece indicar, deberá ser anclado a más de 50 metros de profundidad.

En tercer término, pide responder cuál es el costo del mantenimiento exterior de este edificio cuya estructura estará sometida a la corrosión marina y expuesta al golpe de la ola y, además, por qué se ha decidido construir en dicho sitio en lugar del campus de la Umag, esto, si es que el “nuevo Cai” será parte de la universidad, como él estima de toda lógica.

Poblete exige que quede claro cuál será la especificidad del “nuevo Cai” en relación con el Inach y, en el contexto del denominado modelo de negocios, quién será financieramente responsable por la operación del edificio. Acota si esta responsabilidad recaerá en la Umag, en el gobierno regional o si tendrá presupuesto propio, generará recursos para financiar la operación y los gastos fijos de sus 15 mil metros cuadrados o si será financiado por otra fuente.

Millonaria inversión

Luego de casi ser desechado por segunda vez por el Presidente Piñera –quien echó por tierra el primer proyecto incorporado en el Plan Magallanes que le presentó la entonces intendenta Liliana Kusanovic-, los cambios de intendentes en la región parecieron favorecer al proyecto. Es así como José Fernández pareció abrazar nuevamente el anhelo magallánico, dando alguna esperanza de que algo se avance de aquí a marzo de 2022.

El estudio que se adjudicó el diseño ya está próximo ha entregarlo, pero resurgió el cuestionamiento sobre la ubicación dada para levantar este edificio, lo que demandaría una inversión superior a los $35 mil millones.

Para Poblete, los aspectos técnicos ligados al Cai parecen tanto o más importantes que los argumentos argüidos para paralizar el proyecto relativos a la falta de un modelo de negocio.

Se mostró partidario de un centro de excelencia polar desde hace 30 años por cuanto una entidad de esta naturaleza está urgentemente llamada a contribuir no solo a la diversificación y fortalecimiento de nuestra contribución a la cooperación científica en la Antártica en general, sino a la consolidación de nuestros derechos soberanos que explican por qué nuestra región de llama “de Magallanes y Antártica Chilena”.

“Sin embargo, también soy partidario de que ese centro de excelencia se materialice como parte de una estrategia orientada a fortalecer a la Umag. Por esta razón, me cuesta entender la lógica del “nuevo Cai”, que parece apartarse no solo de la idea original que en estas líneas he intentado reseñar, sino de la cuestión inescapable de que debe tratarse de un “proyecto regional”. En tal sentido, no tengo claro cuál es el rol del ministerio de Relaciones Exteriores en esta materia y cuál, después de la materialización del Cai, el rol del Inach”, observa Poblete.

Orígenes del Cai

Las interrogantes de Poblete no desconocen que, desde el inicio, tanto la Umag como el Inach han estado participando en el desaerrollo de esta idea, haciendo ver que el instituto, creado en 1964, está bajo disposiciones que limitan para participar en la gestión de otros organismos; y que la universidad, fundada en 1981, ha contribuido al desarrollo regional.

En 2015, el Consejo Regional aprobó la asignación de más de $1.300 millones para la etapa de diseño del proyecto “Construcción Centro Antártico Internacional XII Región”.

“Hoy, sin embargo, la Umag está enfrentada a diversas complicaciones que afectan su capacidad de respuesta a los cambios y a los desafíos de su propio financiamiento y a los desafíos, sociales y ambientales que se le presentan al conjunto de la sociedad magallánica. Nos asiste la convicción de que, como el resto de las universidades regionales, la Umag está llamada a responder con innovación y desarrollo a los requerimientos de Magallanes. Se entiende que el proyecto Cai es una respuesta-propuesta a tales requerimientos”, sostuvo.

Cai después de 2014

Poblete recordó que en la inauguración del año académico de la Umag en 2014 pudo conversar con el entonces intendente Jorge Flies sobre la génesis del proyecto Cai y que le entrego, más tarde, un documento explicativo con un perfil del proyecto original, que con una visión de desarrollo de largo plazo, incluía una propuesta para radicar en el Campus Norte de la universidad un “Barrio Antártico” con laboratorios, oficinas, sala de conferencias, museo y equipamiento de antenas para desarrollar tecnologías y servicios satelitales que dejaría ingresos para investigación, además de otras aplicaciones tecnológicas que en el país no se están usando.

Este proyecto tenía dos etapas: la primera, articular equipos de académicos e investigadores; y la segunda, definir los costos de operación y los apoyos externos (de otros países) que sería necesario consolidar para asegurar el éxito de la iniciativa.

Allí se sugirió que parte de la sostenibilidad económica del Cai pudiera asegurarse a través de empresas de servicios satelitales (proyecto Umag que se financia con la asociación a empresas privadas espaciales) y que los ingresos resultantes quedaran disponibles para investigación.

“Recuerdo que poco después el ex Intendente Flies me llamó por teléfono desde Santiago para informarme que se había aprobado el proyecto. A partir de entonces, sin embargo, por la prensa regional me he informado de diversos aspectos de esta iniciativa que, en mi opinión, parecen apartarse de los parámetros y objetivos con los que originalmente esta fue planteada. En este ámbito me preocupa la insistencia en la urgencia de construir un “edificio emblemático para Punta Arenas”, antes que un centro de investigación polar de excelencia para todo Magallanes y para todo Chile”, reparó.

Cai fuera de la Umag

Por lo mismo, Poblete ha sido uno de los principales detractores de situar al Cai en terrenos ajenos a la Umag y expresó entonces su inquietud al conocer, a través de la prensa, que el edificio del Cai se situaría al interior de un polígono inmediatamente adyacente a la línea de marea, el cual ha sido transferido al Inach, esto es, al ministerio de Relaciones Exteriores.

“No conocemos cuál es la lógica de esta obra planificada en un terreno que no es ni de la Umag ni del gobierno regional, sino de un organismo del gobierno central”, reparó.

Según Poblete, la intención de los dueños de esta “nueva idea” es, al parecer, aproximarse a las dimensiones de las instalaciones que el British Antarctic Survey (BAC) posee en Cambridge, y el Alfred Wegener Institut (AWI) posee en Bremerhaven.

“Ambas entidades dependen sin embargo de los respectivos gobiernos centrales y son responsables de la coordinación de las actividades británicas y alemanas en el Ártico y en el Antártico. Para esos efectos ambas entidades son financiadas, respectivamente desde Londres y Berlín y, además, cuentan con modernos rompehielos. Dicho de otra forma, esos centros equivalen al Inach, el ´nuevo Cai´ constituiría una duplicación. Por lo mismo, si este es el modelo que se pretende para la materialización del Cai, entonces se trata de un proyecto distinto a aquel concebido hace casi 30 años, orientado a dotar a nuestra región (no al ministerio de Relaciones Exteriores) de un centro de excelencia polar”, objetó.

Sobre los desafíos de la Umag

Para Poblete, el futuro de la Umag es complejo y sus debilidades también constituyen un hándicap para la materialización proyecto del Cai. “Quiero dejar en claro que esta afirmación no se refiere a la construcción de un edificio, sino que a la articulación de un concepto de centro de excelencia que efectivamente potencie la presencia y los derechos de Chile sobre los territorios al sur del Cabo de Hornos”, apuntó.

“En lo que se refiere a los problemas de orden estructural (por ejemplo, el alto número de docentes con contratos a honorarios) y financiero (por ejemplo, sueldos atrasados y/o terrenos que han debido ser hipotecados), estimo del caso anotar que – en nuestra condición de representante del “Capítulo Magallanes de la Fundación Chile Descentralizado” -, a diversos actores políticos del actual y del anterior gobierno informamos que existe un mecanismo pactado entre el Estado de Chile y el PNUD por medio del cual, si el Ministerio de Educación lo solicita, dicho organismo del Sistema de Naciones Unidas podría poner a disposición un grupo de expertos para realizar un diagnóstico objetivo y proponer un plan de trabajo para convertir a la Umag en el organismo moderno de formación e innovación que el interés de Magallanes reclama, (es decir que se regionalice)”, planteó.

Poblete señala que, por lo mismo, no resulta conveniente articular el Cai antes de que la Umag haya sido reforzada. “En efecto, desde comienzos de la década de 1990 es aceptado que la Umag debe desempeñar un rol catalizador en la diversificación y profundización de nuestro uso y ocupación pacífica de la Antártica. En ese periodo tanto el embajador Oscar Pinochet de la Barra, entonces director del Instituto Antártico Chileno, como el entonces intendente Roque Tomás Scarpa, dejaron expresamente establecido la necesidad de “constituir el Centro Austral Antártico”. Este, se acordó, debía construirse como parte de la UMAG (Actas de la Junta Directiva N° 1/92 del 29 de Enero de 1992; N° 2/92 del 10 de Abril de 1992 y N° 1/93 de 27 de Enero de 1993).

“Para avanzar en la materialización de tal idea, en 1993 en el actual edificio de la Rectoría se instaló el “Centro Austral Antártico” que al año siguiente dio lugar a la “Dirección de Programas Antárticos” (DPA)”, acotó.

Añadió que resulta importante observar que esta innovación en la Umag ocurrió casi simultáneamente a la dictación de la Ley N° 19.217 (Ley Navarino), que permite recuperar el Iva en la Provincia Antártica (desde el Canal Beagle a la Antártica Chilena).

Con estos antecedentes, hacia el año 2000 el gobierno regional y el ministerio de Relaciones Exteriores acordaron trasladar desde Santiago a Punta Arenas la sede del Instituto Antártico. A los efectos, en agosto del 2001, ese ministerio destacó en Punta Arenas a un funcionario con rango de embajador para coordinar ese traslado. La tarea fue asignada al embajador Jorge Iglesia Cortés (QEPD), diplomático de carrera muy vinculado a Magallanes.

En noviembre del 2001, la Cancillería y la Umag firmaron un documento para que en el Campus Norte de esta última se levantara un Centró Antártico que debía asumir la tarea de coordinar la contribución chilena a las actividades de cooperación antártica al amparo del Tratado de 1959. “A la vez y como es obvio, la Cancillería se reservaría la representación del Estado de Chile en las reuniones consultivas y otras actividades políticas del mismo sistema de cooperación polar. Sin embargo, poco después, por razones atribuibles al Plano Regulador de nuestra ciudad, la materialización del proyecto se vio obstaculizada. Solo a partir del comienzo del segundo gobierno de la Presidenta Michelle Bachelet el asunto pudo recuperar su dinámica”, recordó Poblete.

Inestabilidad del terreno, vientos arrachados y marejadas

Poblete plantea que es conveniente conocer las razones que motivaron la autorización de esta obra de ingeniería, incluidas además las razones que, como se observa en la actual Carta de Inundación producida por el Shoa, se ha dejado a la Punta Arenosa fuera del sector inundable de la ciudad. “Esto no obstante que – actualmente en el sitio inmediatamente vecino – el Fisco está realizando obras de reforzamiento del borde costero. Se entiende que estas obras tienen por objeto proteger la vida humana y la infraestructura, un criterio que también debería aplicarse al caso de la planificación del edificio emblemático del Cai”, puntualizó.

Advirtió que los cimientos deberían tener una profundidad de 50 metros, lo cual encarecerá las obras, además de hacerlas febles al estar instaladas en una zona inestable debido al problema de la licuefacción de los materiales que conforman la “torta de hojas” del borde costero de nuestra ciudad (especialmente de la Punta Arenosa), que una vez saturados por las vibraciones de un sismo de magnitud próximo a 8 de la escala Richter (febrero de 1879 y diciembre 1949), pueden convertir terrenos sedimentarios en verdaderas “gelatinas”. “Este es precisamente el fenómeno que durante el sismo de febrero de 2010 hizo colapsar a varios edificios de la ciudad de Concepción”, hizo ver.

Agregó que la Punta Arenosa se trata del terreno de la ex Chipera, que en 2012 se ocupó para el acopio de material resultante de las inundaciones provocadas por el desborde del río de Las Minas y que, además, un edificio situado en el borde costero en ese lugar deberá enfrenta vientos arrachados, superiores en un 30% a los que se desplazan sobre la tierra. “Por lo cual cualquier instalación en esa área estará expuesta a tales contingencias y, por lo mismo, debería contar con medidas especiales que encarecerán aún más el proyecto de 15 mil metros cuadrados”, reparó.

“También parece conveniente saber si los responsables del proyecto han calculado la altura de las olas a las que, en una situación de estrés (por ejemplo, tormenta de vientos de más de 100 km/hora con marea alta), estará expuesto un edificio de varios pisos radicado literalmente “al borde la playa”. Solo como dato puedo señalar que la ola de diseño de ingeniería que Enap empleó para construir las plataformas del Proyecto Costa Fuera fue de 5 metros de altura. En 1988 un estudio de Ingeniería realizado por la empresa Ocim Ltda para Magallánica de Bosques (propietaria de la ex Chipera) para un proyecto para la habilitación de su puerto mecanizado para embarque de astillas, determinó que, al menos hasta esa fecha, no se disponía de datos sobre el oleaje, pero que por observaciones directas asumía que durante temporales de viento la ola en el sector de la Bahía Catalina podía alcanzar entre 2 a 2,5 metros de altura. Visto este aspecto cabe entonces preguntarse: ¿Se han recabado datos por modelar el comportamiento del oleaje al cual un edificio público a radicarse en el borde costero de la Punta Arenosa podría estar expuesto? Si estos datos han sido recabados, ¿cómo es posible conocerlos?”, preguntó.

Apuntó que diversos científicos han hecho ver que los niveles del mar están aumentando de forma preocupante.

Fuente: La Prensa Austral

07 de mayo del 2019

Cambio climático: qué esperan encontrar los científicos al taladrar el hielo más antiguo de la Antártica

Un proyecto ambicioso para tener un registro continuo de la atmósfera y el clima de la Tierra que pretende abarcar 1,5 millones de años está listo.

Científicos europeos viajarán a la Antártica en diciembre de este año para comenzar el proceso de perforación en la capa de hielo del este del continente.

El objetivo del equipo es extraer un núcleo de material congelado de casi 3 kilómetros de largo.

Los científicos esperan que esto pueda ayudar a encontrar una explicación de por qué las edades de hielo de la Tierra cambiaron de frecuencia en el pasado.

Aunque a primera vista parezca ser una búsqueda bastante esotérica, los investigadores dicen que esto está directamente relacionado con la cuestión de cuánto se calentará el mundo en los próximos siglos.

«Algo pasó hace unos 900.000 años. Los ciclos de la edad de hielo cambiaron de cada 40.000 años aproximadamente a cada 100.000 años; y no sabemos por qué», le dijo a la BBC Catherine Ritz del Instituto de Geociencias Ambientales de Grenoble, Francia.

«Y es bastante importante, porque si queremos pronosticar qué pasará con el clima en el futuro, con el aumento de los gases de efecto invernadero, entonces tendremos que usar modelos, y estos modelos se calibrarán con lo que sucedió en el pasado», añadió.

Ritz habló en la Asamblea General de la Unión Europea de Geociencias en Viena, en la que se anunció formalmente el sitio designado para la nueva operación de perforación.

Está en una colina alta a unos 40 km. al suroeste de la base de investigación franco-italiana Concordia. El lugar ya ha sido apodado como «Little Dome C» (Pequeño Domo C).

En el programa participarán 14 instituciones de 10 países diferentes en lo que se conoce como el proyecto «Beyond-Epica».

Probablemente tomará unos cinco años extraer el núcleo por completo y al menos un año más examinar el hielo.

El costo total previsto de 30 millones de euros (unos US$ 33,8 millones) se cubrirá con el presupuesto científico de la Unión Europea del programa Horizonte 2020.

¿Cómo los núcleos de hielo registran el clima del pasado?

El hielo en la Antártica está formado por capas de nieve que cayeron en el continente durante millones de años.

Mientras este hielo se fue apilando, capturó burbujas de aire. Estas pequeñas bolsas de gas son una foto instantánea de la atmósfera de ese entonces.

Los científicos pueden leer los niveles de dióxido de carbono y otros componentes que atrapan el calor, como el metano, por ejemplo.

El análisis de los átomos en las moléculas de hielo de agua que encierran los gases también da una indicación de las temperaturas que había en el momento de la precipitación.

Actualmente, el núcleo de hielo más antiguo y continuo que se ha perforado proviene de un programa anterior en el Domo C, denominado Proyecto Europeo para la extracción de hielo en la Antártida (Epica).

Funcionó de 1996 a 2004 y se extrajo un cilindro de hielo de 10 centímetros de ancho por 2.774 metros de largo.

¿Qué reveló este núcleo de hielo anterior?

El antiguo núcleo Epica contenía un registro de temperaturas y dióxido de carbono atmosférico de 800.000 años.

Allí se pudo observar que cada vez que la Tierra entraba en una edad de hielo y las temperaturas bajaban, la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera también disminuía. Y cuando el clima volvió a calentarse, el CO2 aumentó de forma paralela.

Estos ciclos ocurrieron aproximadamente cada 100.000 años, unas fases que probablemente estén relacionada con leves cambios en la excentricidad orbital de la Tierra (una elipse más o menos grande) alrededor del Sol.

Pero se sabe a partir de un registro alternativo del clima pasado, que ha sido descifrado a partir de sedimentos oceánicos, que más atrás en el tiempo el ciclo de la era del hielo fue mucho más corto, aproximadamente cada 41.000 años.

Ese es un período probablemente dominado por la forma en que la Tierra se inclinaba hacia atrás y adelante sobre su eje. Pero nadie está realmente seguro de por qué ocurrió este cambio.

¿Cuál podría ser la
razón del cambio?

Las peculiaridades orbitales descritas anteriormente cambian la cantidad de la energía del Sol que llega a la Tierra, y explican las variaciones en las temperaturas globales en el orden de 1,5 grados Celsius.

Pero las edades de hielo, desde su estado mínimo hasta el máximo, implican variaciones de seis grados. Esto significa que tiene que haber habido procesos de amplificación en juego.

Las diferencias en la mezcla y el nivel de los gases de efecto invernadero en la atmósfera serán sin duda parte de la historia, y el núcleo de hielo de Beyond-Epica, si puede llegar a 1,5 millones de años atrás, expondrá esta contribución particular. Sin embargo, hay ciertos factores adicionales.

«En mi opinión, el mejor candidato es un mecanismo interno en el sistema climático que tiene que ver con los cambios en el volumen de hielo en la Tierra», dijo Olaf Eisen, coordinador del proyecto Beyond-Epica del Instituto Alfred-Wegener de Alemania.

«Si cambias el volumen de hielo, también cambias el nivel del mar y la circulación oceánica. Pero algo sucedió en lo que llamamos la transición del Pleistoceno Medio (MPT, en inglés)», una escala temporal geológica.

«Las razones detrás del MPT aún están bajo debate y tocan la comprensión básica del sistema climático».

¿Es la ubicación
elegida la correcta?

En el pasado, muchos países buscaron un lugar para perforar el núcleo de hielo más antiguo, incluidos Estados Unidos, Rusia, China, Japón y Australia. El proyecto de Europa es el primero en entrar en la fase de implementación.

El sitio es clave ya que recibirá una gran ayuda en términos de logística al estar cerca de una base de investigación, y la selección de «Little Dome C» se aprobó después de tres años de un cuidadoso trabajo de investigación.

Los equipos arrastraron instrumentos de un lado a otro en el hielo para mapear las capas inferiores,

Una de las complejidades es que el calor proveniente de la roca en el fondo puede derretir las capas de hielo más antiguas y más profundas.

Este es uno de los peligros que surgen cuanto más profunda es la perforación, ya que las temperaturas más frías siempre se encuentran más cerca de la superficie de la capa de hielo.

«El núcleo tendrá una longitud de 4 metros cuando sea extraído», explicó Rob Mulvaney del Relevamiento Antártico Británico (BAS, por sus siglas en inglés). «Lo cortaremos en secciones de 1 metro y luego las moveremos a la estación Concordia».

«En la estación cortaremos las secciones a la mitad, a lo largo. Una mitad la dejaremos en la Antártida como un archivo a largo plazo (¡no habrá que pagar los costos del congelador!), y la otra mitad viajará a Europa para el análisis».

Fuente: Reporte BBC

02 de mayo del 2019

Llamado a participar en la versión 2019 de la EXPOMAR/Umag

La Carrera de Biología Marina ya ha comenzado a preparar en la organización de la IIIa.  versión de ExpoMar, enmarcada en las actividades de celebración por el mes del mar en la Universidad de Magallanes. Ésta corresponde a una Feria Interactiva, que tiene como principal objetivo dar a conocer las líneas de investigación en ciencias del mar que se están llevando a cabo en la Universidad de Magallanes, e instituciones regionales ligadas al área marina y medio ambiente, mostrando a los visitantes lo asombroso de nuestros mares y de lo importante que es tomar conciencia para cuidarlos. Esta iniciativa es organizada por la carrera de Biología Marina de la Universidad de Magallanes y apoyada por el PAR Explora de CONICYT Región de Magallanes y de la Antártica Chilena, ejecutado por esta institución. Su modalidad será tipo stand interactivo, el cual dispondrá de un panel en forma de “L” (dos caras, 2 m de alto x lm de ancho por cara), 3 sillas, 2 mesas (máximo) y 2 manteles azules. A través de esta infraestructura se tendrá la oportunidad de compartir el trabajo que se realiza diversas unidades internas de la Universidad de magallanes, como en este caso el stand de CIGA y sera muestra para toda la comunidad magallánica, la cual en su mayoría serán escolares de todos los niveles. Es igualmente importante mencionar que la entrega de folletería se podrá realizar siempre y cuando tenga fines educativos o interactivos, pero no fines meramente propagandísticos. Esta Feria se realizará en el patio cubierto de las Facultades de Ingeniería y Ciencias y en el primer piso de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Magallanes el día jueves 23 de mayo en las jornadas de 09:00 a 12:30 hrs. y de 14:00 a 17:00 hrs. Desde ya esperamos contar con la valiosa participación de publico en general y estudiante de nuestra Universidad, ya que es importante dar a conocer a la comunidad escolar y magallánica el trabajo que han realizado en el área de las ciencias del mar.

02 de mayo del 2019

INACH convoca a la FAE por el Norte de Chile

El Instituto Antártico Chileno (INACH) en alianza con el Programa Explora de Conicyt y con la colaboración del Centro de Investigación Dinámica de Ecosistemas Marinos en de Altas Latitudes (Ideal), llegó hasta  Antofagasta para invitar a los estudiantes de enseñanza media de la ciudad para que postulen sus proyectos de investigación a la XVI versión de la Feria Antártica Escolar (FAE), encuentro que se desarrollará entre 20 al 23 de junio en Punta Arenas. Las propuestas deberán ser elaboradas y postuladas conjuntamente por equipos de investigación colaborativos, es decir, integrados por dos alumnos y un docente que pertenezcan a establecimientos educacionales de la región.

En la jornada informativa, que se llevó a cabo en el Centro de Investigación Tecnológica del Agua (Ceitzasa) de la Universidad Católica del Norte, participaron alumnos del Liceo Andrés Sabella y del Instituto Científico Educacional José Maza Sancho de Antofagasta, quiénes conocieron la forma de postular a la Feria Antártica Escolar y despejaron dudas en cuanto a mitos y verdades del llamado “Continente Blanco”.

Al respecto, Paulina Rojas Paredes, jefa del departamento de Comunicaciones y Educación del Instituto Antártico Chileno, comentó que “estamos en Antofagasta para invitar a los alumnos para que postulen a nuestro concurso que premia a propuestas de investigación colaborativas con un viaje a la Antártica”

Para mayor información y consulta de Bases, revise la siguiente pagina : http://www.inach.cl/fae/

23 de abril del 2019

Académico de Derecho participó en importantes encuentros sobre temas antárticos

El docente de la carrera de Derecho, Gustavo Ramírez, fue invitado a dos importantes encuentros académicos y de investigación que se desarrollaron, recientemente, en Santiago y la ciudad de Ushuaia, en Argentina.

El primero de ellos, fueron las Jornadas Chilenas de Derecho Antártico, organizadas por la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile, oportunidad en la que el académico expuso acerca de la realización de “Actividades no autorizadas en el área del Tratado Antártico. Casos y desafíos”.

El evento, congregó a expertos nacionales y extranjeros en torno al análisis de temas antárticos desde la mirada jurídica, tales como Camilo Sanhueza, director de Antártica del Ministerio de Relaciones Exteriores; Akiho Shibata, profesor de la Universidad de Kobe, Japón; y Julia Jabour, profesora de la Universidad de Tasmania, Australia, entre otros. Más tarde, egresados de la Facultad expusieron sus trabajos de tesis de grado relativos a materias antárticas (más información de este encuentro en http://www.derecho.uchile.cl/noticias/152668/cientificos-analizan-temas-antarticos-desde-la-mirada-juridica)

Exposición en Ushuaia.

La segunda actividad, se trató de la Conferencia 2019 del Standing Committee on the Humanities & Social Sciences (SC-HASS), del SCAR (Comité Científico de Investigaciones Antárticas) que se realizó en Ushuaia, Argentina y donde participaron académicos de diversas disciplinas.

La ponencia del abogado se tituló “Law as a Science and Antarctic Politics” y formó parte del panel “PoLSciNex” (vinculado al Action Group on Resilience and the Future of Science-based Decision-making for Antarctica). El objetivo de la presentación apuntó a  identificar el elemento científico del Derecho y cómo puede aportar -en cuanto a ciencia- a la toma de decisiones en el Sistema del Tratado Antártico. Más información sobre este evento en https://cyt.tierradelfuego.gov.ar/exitoso-cierre-de-la-reunion-del-comite-permanente-de-ciencias-sociales-y-humanidades-antarticas-del-scar/

Fuente: Comunicaciones UMAG

23 de abril del 2019

CIGA desarrolla proyecto FDI destinado a formar exploradores universitarios de la Patagonia

El fin de semana recién pasado se lanzó el proyecto denominado “Andes & Antantardes”, cuyo objetivo es llevar a estudiantes de la Universidad de Magallanes, a vivir la experiencia de exploradores de la región durante dos años. La iniciativa es financiada por el Fondo de Desarrollo Institucional (FDI) Línea Estudiantil del Ministerio de Educación (Mineduc), que busca favorecer actividades universitarias extra programáticas.

En este momento, se están organizando algunas expediciones que se desarrollaran en el territorio continental, insular y Antártico. El primer destino será el Monte Tenerife, montaña muy particular ubicada a orillas del Lago Porteño, en la provincia de Última Esperanza. Estudiantes de las carreras de Técnico en Turismo del centro universitario Puerto Natales y de Pedagogía en Educación Física del campus central, participarán de esta expedición dirigida por el profesor y encargado de Vinculación con el Medio del Centro de Investigación Gaia Antártica (CIGA), Alfredo Soto, quien impartirá las instrucciones de ascensión y exploración del área.

“Será una pincelada de la celebración de los 500 años, ideal para que nuestros alumnos ingresen a sistemas naturales a desarrollar prácticas de desplazamiento en zonas alejadas y remotas de nuestra propia región”, dijo Soto. Además, agregó que se espera dar oportunidad a otras carreras en el transcurso del año, para aumentar la cobertura.

17 de abril del 2019

CIGA y escolares “Sello Antártico” presentes en Ceremonia de la Armada de Chile

Invitados por la Comandancia de la IIIa. Zona Naval, establecida en la ciudad de Punta Arenas, tanto personal del Centro de Investigación GAIA Antártica como escolares vinculados a los temas antárticos, el caso de alumnos de la Escuela “Hernando de Magallanes” quienes ostentan el “Sello Antártico Educacional” acompañados por su profesor el Señor Jose Vargas, asistieron a la ceremonia del cierre de la campaña antártica 2018 – 2019.

En el Centro Cultural de Punta Arenas, en una ceremonia abierta por primera vez a toda la comunidad y  contando con la presencia del Intendente Regional, Jorge Fernández, y otras altas autoridades regionales se realizó la Cuenta Pública de la Campaña Antártica, donde se presentaron los detalles operativos y logísticos de la 72° Campaña Naval Antártica comprendida durante el 2018-2019 a cargo de la Tercera Zona Naval.

Son 72 años que la Armada de Chile a través de la Tercera Zona Naval cumple la misión fundamental de realizar la Campaña Antártica, una operación de carácter internacional y multiagencial que se traduce en el desplazamiento de medios navales, aéreos, marítimos hacia el Continente Blanco y con el objetivo de dar cumplimiento a una serie de tareas, entre ellas el apoyo de bases nacionales y extranjeras, ya sea en actividades logísticas, científicas y de seguridad marítima.

Además de la supervisión y soporte al tráfico de cruceros y naves, la mantención de la señalización marítima y la fiscalización a las naves que circundan por este exclusivo territorio. Todas estas tareas se enmarcan en el Sistema del Tratado Antártico, un instrumento de legislación internacional del cual Chile es signatario y unos de los primeros miembros.

En cifras, esta Campaña Antártica 2018-2019 significó: más 34.000 millas náuticas navegadas, equivalente a una vuelta y media a la tierra; 232 días de operación y el desplazamiento de tres buques: AP-41 “Aquiles”OPV-83 “Marinero Fuentealba” y el ATF-67 “Lautaro”, más un helicóptero naval y 262 marinos desplegados.

También se cuentan 32 señales marítimas reparadas y mantenidas; el apoyo a 19 bases nacionales y extranjeras, siendo transportadas más de 700 personas; 1.300 toneladas, equivalentes a 1.258 M3 de petróleo y 345 toneladas de basura retiradas desde la Antártica para ser procesadas de acuerdo a la normativa medioambiental vigente. La Armada es la única que cuenta con la capacidad para esta delicada e importante operación, que consta también en el retiro de escombros.

Durante la Campaña Antártica se trasladó a 216 científicos nacionales y extranjeros al continente blanco

Se realizó, además, el traslado de más de 216 científicos nacionales y extranjeros, apoyando importantes investigaciones como la de Natgeo Pristine Seas, que realizó un estudio del océano antártico, entregando información valiosísima sobre el presente y futuro del mar y los efectos del calentamiento global en pro del cuidado del planeta.

Ante esto, el Intendente de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, Jorge Fernández Dubrock aseguró que “es realmente impresionante el despliegue que realiza la Armada en el Continente Blanco, hay que felicita. El apoyo a todas las campañas científicas  es una labor que no sólo beneficia al mundo de las ciencias, sino que a toda la comunidad”.

Es importante destacar que, por primera vez en la historia la Tercera Zona Naval, no contó con el Rompehielos Óscar Viel. Ante esto el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval, Contraalmirante Ronald Baasch, aseguró que “se impuso la necesidad de ajustar las capacidades y flexibilizar la manera en cómo se ejecuta anualmente la campaña, cumpliendo de la mejor forma con los requerimientos de los operadores antárticos, de acuerdo a las capacidades navales y marítimas existentes. Nada de esto impidió un nuevo hito para la Tercera Zona Naval: la navegación del ‘Marinero Fuentealba’ más allá del Círculo Polar Antártico. Con esto se apoyó a que INACH concretara trabajos de buceo fundamentales para la instalación de nuevas bases más al sur y ampliarán la presencia de Chile en la Antártica”.

“La Antártica responde a una interés nacional y de la mano de eso hay una visión de Estado .Los operadores que estamos en la Antártica respondemos a esa política que se ha mantenido. Le decimos al Intendente y la comunidad que no queremos ser una puerta de entrada a la Antártica, si no que ya lo somos. Con la cantidad de toneladas movilizadas de carga, de retiro de basura, de personal de científicos, todo eso se está produciendo ahora, no mañana. Somos la puerta de entrada a la Antártica y eso lo sentimos día a día”, concluyó el Comandante en Jefe de la Tercera Zona Naval.

Fuente: Noticias Navales

16 de abril del 2019

Científico chileno es premiado en EEUU por legado en educación e investigación subantártica

Algunos lo califican como un filósofo de la naturaleza o como un líder científico del Chile austral. Puede verse en múltiples facetas, ya sea haciendo clases en la universidad, explorando los bosques en miniatura de Cabo de Hornos, o publicando libros sobre ética biocultural, las aves que habitan los parajes subantárticos y su importancia para los pueblos originarios y las ciencias contemporáneas.

Nos referimos a Ricardo Rozzi, biólogo y filósofo que fue galardonado por la prestigiosa Sociedad Ecológica de América (ESA, por sus siglas en inglés),con el premio Eugene P. Odum por la Excelencia en Educación en Ecología 2019, convirtiéndose en el primer chileno en recibir este reconocimiento de parte de la organización estadounidense, la cual reúne a más de 10 mil investigadores de más de 90 países.

“Desde Chile proponemos ideas originales que tienen aplicación planetaria. Es la primera vez que esta distinción se otorga a un ecólogo que no sea ciudadano del hemisferio norte. En este sentido, es un gran honor y, al mismo tiempo, un estímulo para continuar los diálogos y colaboraciones inter-culturales e inter-hemisféricas en pro de la defensa de la vida, tanto su diversidad biológica como cultural”, expresó Rozzi, quien actualmente es director del Instituto de Ecología y Biodiversidad (IEB).

Rozzi es doctor en Ecología y magíster en Filosofía. Aparte de dirigir al IEB, se desempeña como profesor titular de las universidades de Magallanes (UMAG) y North Texas (UNT, Estados Unidos), además de liderar la construcción del Centro Subantártico Cabo de Hornos, en Puerto Wiliams, junto a las instituciones previamente mencionadas y la Pontificia Universidad Católica de Chile (UC).

El Centro Subantártico, que se emplazará en la Región de Magallanes y Antártica Chilena, será presentado durante la próxima COP25 como un espacio de relevancia mundial para la investigación científica y socio-ecológica de largo plazo, donde se monitorearán los efectos del cambio climático y global.

Asimismo, como centro científico de la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos, promoverá la educación, el turismo y la economía sustentable basada en especies subantárticas nativas.

Un modelo desde el fin del mundo

La región subantártica de Chile posee las últimas áreas prístinas del planeta, albergando una gran diversidad de ecosistemas terrestres y marinos intactos o poco impactados.

Por otro lado, en la zona subantártica conviven pueblos originarios huilliche, kawésqar y yagán, quienes poseen un refinado conocimiento ecológico, junto a nuevos grupos socio-culturales como chilotes, colonos, funcionarios públicos y familias navales.

Por ello la región subantártica del sur de Chile ha sido denominada como un “laboratorio natural y social” para generar su propio modelo de desarrollo, ceñido a su rica identidad cultural y patrimonio natural.

De esta manera, la combinación de la biología y filosofía, promovida por Rozzi desde los años 90, se enfoca en el vínculo entre el bienestar humano y el resguardo de la diversidad cultural y biológica (biodiversidad), dando origen a los términos “conservación y ética biocultural”.

“Chile posee laboratorios naturales únicos a nivel planetario que pueden contribuir a mitigar y adaptarnos al cambio climático, y más ampliamente al cambio socioambiental global. La clave está en integrar las dimensiones culturales y biológicas en la educación y toma de decisiones. La distinción de la Sociedad Ecológica de América nos alienta a proyectar esta innovación desde el sur.”

En los últimos 20 años, su trabajo se ha concentrado en la ecorregión subantártica de Magallanes, donde ha dirigido, junto a los actores y comunidades locales, proyectos como el Programa de Conservación Biocultural Subantártica y el Parque Etnobotánico Omora, un jardín botánico y área protegida dedicado a la conservación y educación.

Posteriormente, Rozzi lideró en 2001 la propuesta para crear la Reserva de la Biosfera Cabo de Hornos, la más austral del mundo, junto a un amplio grupo de investigadores de la UMAG, IEB y otros centros de investigación nacionales e internacionales, además de autoridades, educadores y ciudadanos, logrando el objetivo en 2005 cuando la Unesco estableció esta área protegida que resguarda casi 5 millones de hectáreas de ecosistemas terrestres y marinos.

A esto se suma la contribución del investigador al diseño de nuevos cursos, planes de estudio y enfoques metodológicos como la denominada “filosofía ambiental de campo”, con el fin de motivar la reflexión ética sobre el mundo natural, el idioma y la cultura.

“Es fundamental incorporar las distintas formas de saber, tanto de los pueblos originarios como de tradiciones occidentales que han quedado minimizadas en la educación. Las humanidades y las artes cumplen un papel tan importante como las ciencias y la economía para comprender y asumir los desafíos que nos plantea hoy el Antropoceno”, asegura en académico.

De esta manera, la filosofía ambiental de campo ha servido de inspiración para otro tipo de actividades, como el turismo en Magallanes, derivando en el “ecoturismo con lupa” que, actualmente, se implementa no solo en Cabo de Hornos, sino también en otros lugares de América Latina, Estados Unidos y Europa.

Por último, esta metodología también ha sido decisiva para proyectos de educación preescolar como el Club Explorines, desarrollado por el programa Explora de la Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica (CONICYT), y para la creación del primer posgrado en la Patagonia en el año 2002, que ha capacitado a decenas de investigadores para utilizar estos enfoques en la conservación.

En la misma línea, Rozzi ha colaborado, con numerosos actores e instituciones, en otras iniciativas como la creación del parque marino Islas Diego Ramírez – Paso Drake, que protegerá más 14 millones de hectáreas de ecosistemas subantárticos marinos y el archipiélago más austral de América.

Para esta gran tarea, la asociación entre centros científicos como el IEB y universidades como UMAG, UC y UNT, forja un modelo de colaboración ejemplar desde el sur del planeta.

Fuente: Comunicaciones Umag

“Ad portas de la COP25 tenemos una oportunidad única como país de dar una señal al mundo de que, tal como en la medicina es mejor prevenir que curar, para la sustentabilidad de la vida planetaria es mejor conservar la diversidad biocultural que restaurarla”, concluye.

15 de abril del 2019

Prensa Antártica destaca labor de Profesor de CIGA-Umag

De España a lo más extremo de Chile y el mundo con un denominador común, la Antártica. Esa misma pasión fue la que motivó a Bruno Alonso, director del comité organizador de los denominados “Premios Antárticos de Ciencia, Tecnología, Medio Ambiente y Comunicación”, a regresar a la región para distinguir al docente Alfredo Soto, del Programa GAIA Antártica de la Universidad de la UMAG por su contribución a la difusión y educación del continente blanco en escuelas de Magallanes y el resto del país.

Destacar la labor pedagógica sobre la base de los estudios que apuntan hacia la Antártica es la misión de esta alianza público-privada proveniente de España, es la misión y el desafío que se ha impuesto Bruno Alonso de la  Universidad Abat Oliba CEU de Barcelona.

“Dentro de los dos modelos que se han escogido, se han buscado, premiado y galardonado es Xavi Hernández con un modelo en Cataluña a través de la fundación CIC que ya llevan trabajando 4 años consecutivos con 5000 mil alumnos en lo que es la difusión del continente antártico y la importancia que tiene para la tierra y el segundo modelo es GAIA Antártica que también llevan muchos años colaborando en este tema y que también se ha reconocido por la labor de investigación de apoyo a la ciencia que es lo que se ha venido a reconocer, con lo cual estos dos hombres que están aquí son los dos coordinadores responsables de estos proyectos que son los que este año, el comité organizador ha premiado”, dice Alonso.

Hernández es profesor en la Escuela Thau de Barcelona y hace cinco años, lleva adelante un proyecto con una fundación privada donde junto a unos 5 mil estudiantes desarrollan la iniciativa “Todos, todas y todos somos la Antártida”, “donde queremos concienciar a nuestros alumnos sobre el cambio climático, lo que está oasando y en concreto lo que pasa en la Antártida que es básico para el ecosistema del planeta”, dice el maestro.

A través de talleres, conferencias, obras de teatro y música, todo está relacionado con conocer más sobre la Antártica, aún estando a miles de kilómetros de distancia.

Tanto Alfredo Soto como Xavi Hernández, tendrán la posibilidad de viajar por estos días a la Antártica (si el clima lo permite). Soto es un conocedor de este viaje, no así su colega español para quien se trata de su primera experiencia.

“Yo no he ido, hoy me han preguntado también, qué harás cuando llegues ahí a la Antártida y yo siempre he pensado que me gustaría verlo con los ojos de un niño y tener esa sensación de estar en silencio y observarla simplemente, a veces como dicen, una imagen vale más que mil palabras, pues es el deseo que queremos, y cuando llegue a Barcelona, pues inculcar todas estas cosas que estoy viviendo ahora mismo, con Alfredo que es un maestro cada día aprendo muchísimo y de Bruno que sabe muchísimo de todo esto, y para mi que es un privilegio estar con ellos dos”, confiesa el profesor europeo.

La relación entre España y la Región de Magallanes podría resultar fortalecida a partir de este nuevo encuentro.

El académico de la UMAG es el principal promotor del conocido Sello Antártico, distinción que es entregada a escuelas de la región y desde el año pasado, también a establecimientos del resto de Chile, reconocimiento que podría extenderse próximamente a instituciones educativas del extranjero, particularmente a la escuela donde enseña Hernández en Barcelona.

“Vamos a colaborar con ello para que nos den el sello y ser el único colegio europeo que tuviera un sello antártico y vamos a luchar por ello, porque tenemos 5000 niños atrás que nos ayudan y eso es muy importante”, aseguró el docente.

Fuente : Prensa Antártica

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Centro de Investigación GAIA Antártica

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