Curso de arte y cultura busca ser un espacio de reflexión para los estudiantes

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Alberto Aguilar.

A fines de abril, la agrupación cultural Kajef inició, en la Universidad de Magallanes y el Museo Regional, el curso de apreciación del arte y la cultura “Vida y muerte de la imagen (Historia de la mirada en Occidente)”, investigación realizada por el historiador del arte Regis Debray.

El relator de las clases es el escritor y licenciado en arte por la Universidad Católica de Valparaíso, Alberto Aguilar y la iniciativa se desprende del trabajo realizado por esta agrupación en su motivación por abrir un espacio de reflexión y diálogo en torno al proceso creativo de las artes y su relación con las humanidades.

Es por ello que el curso está dirigido a los estudiantes de la Umag y a todos quienes deseen profundizar en la relación de las artes y las ciencias sociales.

La iniciativa, financiada por el concurso FNDR 2015 de Carácter Cultural del Gobierno Regional de Magallanes y Antártica Chilena, se llevará a cabo este viernes 26 de junio a partir de las 19.00 horas en el Museo Regional y la Unidad es “El Posespectáculo”.

-Alberto, ¿Cuál crees que es la importancia de transmitir este tema en la universidad?

“Creo que es importante que una universidad tenga presencia en el ámbito cultural.  En Punta Arenas estamos lejos, pero ya no podríamos decir que estamos aislados.  Las comunicaciones y las vías de acceso con el centro son cada vez más frecuentes. Sin embargo, he notado que se ha instalado una especie de excusa de nuestra parte de que estamos aislados en el fin del mundo y que es tan difícil que lleguen actividades culturales.

Por lo demás, no siempre debemos esperar que este tipo de actividades se realicen desde Santiago u otras regiones en que se desarrolla más el ámbito artístico o intelectual. En nuestro territorio, existe materia prima para producir eventos, actividades, investigación.  Aunque la interacción siempre es enriquecedora”.

-¿Qué persigue este curso, entonces y cuál es el desafío?

“La cuestión radica en por qué es importante una actividad intelectual, un curso sobre arte o teoría del arte y su impronta en la sociedad. La respuesta es simple. Un lugar, una comunidad que sólo vive del trabajo, y de su opuesto, el escapismo de la diversión, termina no desarrollándose, no comunicándose. Eso provoca un estancamiento. Individuos solamente funcionales y consumistas.  Lo mismo una universidad. Si sólo se va a estudiar una carrera para luego sacar un título y empezar a producir, dónde queda la parte humana.  Receptores de información pero no gestores de conocimiento.

Creo que como sociedad o como época debemos pensar que la historia, la filosofía, el arte no deben ser sólo una cuestión de currículum. Podría estar en los cafés, en las casas, en las calles, en la plaza pública. Pero, claramente, la universidad como bastión y generador de esa cultura humanística. Pensemos: ¿Dónde hay en Punta Arenas espacios de debate, de conversación, de diálogo en torno a temas fundamentales, que no son sólo la contingencia que nos muestran los medios de comunicación?  Toda la ciudad está construida en torno al consumo. Todo es comprar. No estoy en contra del comercio. Pero no puede ser el único panorama de la semana, de los fines de semana.

Espero que este tipo de actividades pueda ser un grano de arena. Producir una alternativa. Obviamente, no a todos les va a interesar, pero a los que les interesa van a encontrar un espacio, un lugar, un momento en que puedan compartir y desarrollar sus inquietudes”.