En un emotivo encuentro funcionarios jubilados dijeron adiós a la institución

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Un distendido encuentro alrededor de una mesa donde compartieron una rica once, fue el sencillo pero significativo espacio que escogió la Universidad de Magallanes, para brindar una despedida a ocho funcionarios que, recientemente, se acogieron a jubilación tras desempeñarse por décadas en la casa de estudios.

La cita, organizada por la Dirección de Recursos Humanos, contó con la presencia del rector Juan Oyarzo y parte de su equipo de gestión, quienes valoraron la entrega y dedicación de los trabajadores universitarios que salen a retiro. También asistió la presidenta de la Asociación de Funcionarios (AFUM), Mónica Álvarez, cuyo mensaje de agradecimiento se centró en el aporte que hizo cada uno al desarrollo del gremio y la Universidad en general. Por último, Fredy Cabezas, director de Recursos Humanos hizo saber la importancia de la gente que da vida a la institución y que forma parte de la historia de ella, contribuyendo  de igual manera a la formación de las generaciones de profesionales y técnicos.

En la oportunidad y con mucha emoción, los funcionarios escucharon atentamente las palabras de las autoridades. Luis Teovaldo Alvarado, de 67 años, no pudo contener las lágrimas cuando el rector hizo referencia a la educación universitaria que recibieron sus hijos por formar parte de la institución. “La Universidad me lo dio todo desde que llegué a Punta Arenas siendo un afuerino e ingresé. Estoy aquí hace 44 años que no dejan de ser un buen tiempo, para mí toda una vida, así que yo creo que eso nunca se olvida”, dijo quien fuera auxiliar de mantenimiento en la casa central desde el año 1973.

Proveniente de Puerto Natales, la funcionaria Marta Barría, también recibió con gratitud el gesto de la Universidad. “Nunca pensé que harían esto y que me iban a invitar”, afirmó sorprendida, señalando que dejó atrás 21 años de servicio como auxiliar de aseo en el Centro Universitario de Puerto Natales. “Me voy contenta con la experiencia –aseguró-. Para mí fue mucho aporte el trabajo que hice en la Universidad, porque aprendí hartas cosas y, con eso me voy feliz”.

Una experiencia más singular, fue la que vivió Delfina Flores. La trabajadora jubilada, viajó desde Santiago especialmente a este encuentro, ya que se desempeñó 13 años en la oficina que tiene en la UMAG en la capital y no conocía Punta Arenas. Sobre su experiencia laboral contó que “me costó dejar el trabajo, pero tenía que hacerlo. Ya tengo mis años, así que me tenía que retirar, la verdad me da un poco de pena, pero bueno qué le vamos a hacer. Estoy muy agradecida de todo”, expresó.

Junto a Luis Teovaldo, Marta y Delfina se acogieron a jubilación, además, Bernardita Muñoz, Ana María Ramírez, José Torres, Juan Carlos Machuca y Ramón Caipillán, éste último por invalidez y con los beneficios del la Ley de Incentivo al Retiro, dada una discapacidad que tiene desde niño, la que no fue impedimento para permitirle laborar 30 años en el mantenimiento de áreas verdes, la mayor parte del tiempo en el Instituto de la Patagonia.

Ramón, asistió acompañado de sus hermanas, quienes contaron su historia y lo agradecidas que estaban de la oportunidad que la Universidad le dio a su hermano y, a su vez, cómo esto le ayudó a insertarse en la sociedad más allá de su condición.

Marta Barría.

Ramón Caipillán.

Delfina Flores.

Ana María Ramírez.

Bernardita Muñoz.

Luis Teovaldo Alvarado.